Carmen, Fer y Delaingletattoo

Conocí a Carmen y a Fer hace unos meses, a través de una red social, desde hace tiempo rondaba en mi cabeza la idea de hacerme un tatuaje, pero quería asegurarme de encontrar un espacio que ofreciera un trato personalizado y, sobretodo, que me transmitiera confianza….¡con las cosas que son para toda la vida, no se juega!

Un día decidí pasarme a conocerlos en persona, después de haber visto fotos de sus trabajos, unos diseños que llamaron mucho mi atención por su singularidad y su marcado sello personal, sin duda el tatuador que estaba tras esas maravillosas “obras de arte” en la piel, era un artista ¡y quería conocerlo!

La primera vez que pisé su estudio, ¡me invadió el buen rollo! Recuerdo que sonaba una música muy agradable, la luz natural se apoderaba de todo el espacio y Carmen me recibió con una gran sonrisa, mientras Fer terminaba una de sus creaciones.

Fer es ilustrador desde hace 22 años (eso explica su singularidad y su marcado sello personal). En 2012 “aterriza” en el mundo del tatuaje, con el objetivo de ampliar conocimientos y seguir creciendo profesionalmente hacia otra dirección. Su estilo se identifica con la ilustración de concepto, el dadaísmo, el grafismo y el humor gráfico.



 

Le gusta combinar tipografías y jugar con diferentes texturas para conseguir un efecto visual más potente, ya que, como él mismo afirma:

el tatuaje se acerca más a la moda que a un lienzo, por sus colores, formas y texturas; es como cuando nos ponemos una prenda y se convierte en nuestra segunda piel.”

En su estudio situado en la Calle Guadalaviar, 9 de Valencia (un local emblemático, que durante décadas albergó el taller de rotulación más famoso de la ciudad), Carmen y Fer ofrecen otras posibilidades al mundo tradicional del tattoo: un amplio conocimiento en anatomía, bellas artes y diseño, acompañados de una buena técnica, un trato personalizado y mucha creatividad, hacen que su trabajo sea ¡realmente extraordinario!

¡Gracias @delaingletattoo!

Mis tattoos, acompañados de un libro con ilustraciones de Fer.

     

Fotografías Vanessa Catalá